domingo, 10 de marzo de 2019

PROCESIONARIA



  Se aproxima la primavera, y con ella,  los peligros de ir al campo y que nuestra
mascota tenga contacto con las orugas de procesionaria del pino (Thaumatopea pytocampa).


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El contacto con estas orugas suele surgir cerca de nidos caídos al suelo, hileras de procesionarias en movimiento o muy ocasionalmente con los pelos de éstas llevados por el viento, causando en este último caso conjuntivitis en nuestras mascotas.



Las procesionarias poseen pelos especializados recubiertos de un tegumento, cuando éstos se rompen se libera una toxina que es la que provoca los síntomas de nuestros animales.

Los síntomas que podemos apreciar en nuestro perro suelen ser producto del contacto oral con la oruga o pelos de ésta:
-Nerviosismo.
-Degluciones rápidas.
-Hipersalivación.
-Inflamación de labios, lengua (llegando a presentar necrosis), cara...
El animal puede llegar a presentar disnea y en algunos casos incluso llegar a la muerte.

¿Qué podemos hacer?

Si hemos visto que nuestra mascota ha tenido contacto con una oruga de procesionaria debemos irrigar la zona con agua, nunca frotar ya que los pelos se romperán y se liberará la toxina.
Si vemos síntomas en nuestro animal debemos acudir rápidamente al veterinario ya que cuanto más rápido actuemos menos secuelas le quedarán a nuestra mascota.
Hay que intentar evitar la exposición a orugas y nidos, normalmente de Febrero a Abril.
Si tenemos nidos en nuestra propiedad debemos sanear los pinos con productos químicos o retirando los nidos y quemándolos.








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